Por Cinthya Trejo Z. y Fernando Arrieta L.
Ana Freud
define las líneas de desarrollo como un cuadro en que se pueden observar los
logros o fracasos de determinado niño en el desarrollo de su personalidad, en ellas
se busca una interacción entre el ello y el yo y sus distintos niveles de
desarrollo y las secuencias de los mismos de acuerdo con la edad.
Existen
diversas líneas de desarrollo y algunas tienen validez para casi todos los
campos de la personalidad individual, estas trazan un crecimiento gradual en
actitudes y comportamientos del niño, pudiendo seguir un camino de logros o
fracasos a lo largo de su desarrollo.
Hay una
línea de desarrollo básica, conocida como ESTADIOS EVOLUTIVOS, la cual conduce
desde la absoluta dependencia del recién nacido hasta la autosuficiencia
material y emocional del joven adulto, para esta las fases oral, anal y genital
son solo la base congénita de maduración, esta línea se divide en:
Oral.
1.
El niño
establece la succión como un medio de contacto con el entorno en especial
durante la lactancia con la madre. Comienza a incorporarse al mundo que le
rodea.
2.
El niño sigue una fase de
interacción con el mundo, mordiendo e intentando destruir los elementos a su
alrededor. Se le conoce como canibalística
Anal
1.
Comienza a practicar biológicamente el proceso de
expulsión
2.
Consigue poco a poco el control de esfínteres, y
continua así con la retención.
Fálica
1.
En un primer momento el niño vive el complejo de
Edipo, como es entendido en la teoría psicoanalítica
2.
Pasa posteriormente a una fase de maduración
Existe otra línea de desarrollo, que va desde la
dependencia emocional hasta la autosuficiencia emocional y las relaciones
objetales.
DE LA DEPENDENCIA EMOCIONAL A LA AUTOSUFICIENCIA
La etapa de la unidad
bilógica es una de las etapas de la línea base que se divide en tres fases la
autista, simbiótica y de separación-individuación. En esta etapa la madre
extiende su narcisismo al hijo, y el niño la incluye como parte de su yo. Las
fases antes mencionadas permitirán que el niño desarrolle un papel activo en el
mundo cercano a él (término del autismo), que se una a su madre concluyendo una
relación de mutua conveniencia (relación simbiótica) y que desarrolle un
descubrimiento autónomo e individual que le permita desligar su yo, de la madre
(separación-individuación).
Posteriormente encontramos la fase de satisfacción
de las necesidades (relación analítica con el objeto parcial), en la cual el
niño tiene urgencia de necesidades somáticas y la madre tiene que satisfacer
estas. Aun se es dependiente de la resolución de los deseos por parte de la
madre, pero estos son ya identificados, reconocidos y en mayor parte cada vez
expresados por el niño.
La fase de
constancia objetal, conforme el niño asimila que no tienen que ser satisfechas
sus necesidades para que se mantenga una imagen positiva del objeto. Consigue así
una imagen interna del objeto (positiva) que sigue independiente a la
satisfacción de las necesidades.
La relación
ambivalente, en la fase preedípica-sadicoanal, lleva al niño a mostrarse con
actitudes del yo de depender, torturar, dominar y controlar a los objetos
amados. El contraste ante dichas actitudes permite que el niño interactúe de
manera constante con el entorno midiendo fallidamente los límites de esta
relación, tiende a ser ambivalente o contrario en sus actitudes hacia los
objetos que ama, no solo hacia la madre, pero en especial con ella.
La siguiente
es la fase fálico edipica, centrada en el objeto, se tiene una actitud posesiva
hacia el progenitor del sexo contrario, curiosidad, deseo de proteger,
actitudes exhibicionistas, celos y rivalidad hacia el progenitor del mismo sexo.
Y paulatinamente se genera identificación con los objetos semejantes (ej. otros
niños).
En la fase
de latencia, se da una transferencia de la libido de las figuras parentales
hacia otras personas, objetos o ideales. Los padres pierden parte de la
idealización original, y se experimenta una desilusión respecto a ellos,
mientras que hacia otros objetos o ideales, sobre todo los personales, se
genera esta misma curiosidad y deseos de control o satisfacción.
La fase del
preludio preadolescente, en la que hay un retorno a conductas del objeto
parcial, de satisfacción de las necesidades, y de tipo ambivalente.
Por ultimo
termina con la lucha del adolescente, en la fase de la supremacía genital, en
esta se niegan, contrarrestan y cambian vínculos con sus objetos infantiles y
se da la supremacía genital transferida al sexo opuesto.
Todas estas
etapas como mencionamos forman parte de la línea de desarrollo básica pero
podemos encontrar otra línea de desarrollo:
HACIA LA INDEPENDENCIA CORPORAL
è Desde la lactancia a la alimentación racional: el niño debe regular de
modo activo y racional la ingesta de alimentos y también hacerlo de manera
independiente. En esta
Se pueden ver en ella, la
etapa de lactancia, seguida del destete, transición hacia comer solo, luego
vendría el comer solo, después la desaparición gradual de la razón comida
–madre en el periodo edípico y por último la desaparición del sexualización de
la comida durante el periodo de latencia.
è De la incontinencia al control de esfínteres: en la cual tenemos como
finalidad la modificación, transformación y control de las tendencias uretrales
y anales, se observan conflictos entre el ello, yo y superyo y las fuerzas
ambientales. Solo al completarse las cuatro fases que comprenden esta línea se
asegura por completo el control de esfínteres cuando este ya no depende de las
relaciones objétales.
è De a irresponsabilidad hacia la responsabilidad del cuidado corporal: de
manera lenta y gradual el niño también asume la responsabilidad del cuidado y
protección de su cuerpo contra los daños que podría llegar a tener, ya que el
niño deposita la mayoría de estos cuidados en la madre. Primero la agresión se
dirige desde el propio cuerpo hacía el mundo exterior, después se dan un
avances en el funcionamiento del yo tales como la orientación en el mundo
exterior, la comprensión de causa y efecto y el control de deseos peligrosos en
beneficio del principio de realidad y la última etapa se caracteriza por la
aceptación voluntaria de las reglas de higiene y sanitarias. La respuesta
libidinal del niño, se transfiere del cuidado de la madre, hacia el cuidado de sí
mismo con una identificación narcisista de si mismo.
è Desde el egocentrismo al compañerismo: que como su nombre lo denota
primero se tiene una perspectiva narcisista y egoísta, más tarde se mira a los
demás como objetos inanimados y pronto se comienza a ver una integración con
otros al menos para realizar tarea básicas y por último se ve a ello como
compañeros y socios hacia los cuales se pueden tener ciertos sentimientos y amistad.
Todas las
líneas anteriores son líneas de desarrollo que comprenden ciertas fases ya que
los cambios en el niño son graduales estos cambios son básicos para formar una
personalidad armoniosa del niño, lo significa que ha alcanzado un nivel
esperado en la secuencia hacia la madurez emocional, hay un gran número de
niños que alcanzan altos niveles en algunas líneas de desarrollo mientras que
en otras no es así, esta carencia de equilibrio entre líneas causa dificultades
en la niñez. Para ayudar a que este desarrollo se dé en condiciones óptimas es
importante destacar que el vínculo con la madre debe trabajarse y estimularse
logrando un sentido de unidad y armonía con ella.
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