DONDE VIVEN LOS MONSTRUOS
Arrieta López Fernando
Humberto
La película
nos permite adentrarnos en el mundo de los monstruos, un mundo que todos
tenemos en el que todos y cada uno de nosotros termina alojando sus más
primitivas pulsiones. En este caso Max, un niño quien no ha superado la falta
de su padre y el papel inestable que juega en su familia, un niño afrontado a
la edad y que aun intenta conservar a su madre, con esa necesidad omnipotente
de atención y de cuidados que incluso son relegados hacia su hermana mayor. Es
precisamente al fallar en estos cuando tanto la hermana como su mama se
convierten en factores malos, factores que no le aseguran cumplir sus
necesidades y que al “vivir solo para el” según su propia percepción, cuando no
cumplen ese papel deben ser destruidas. Así es como en un primer momento vemos
que destruye el vínculo afectivo con su hermana al romper el regalo que él le
dio, y posteriormente como destruye a su mama, frustrándola como él mismo se ha
frustrado y termina por atacarla literalmente, mordiéndola.
Es en este
momento en la posición esquizoparanoide cuando huye, huye por no afrontar las
consecuencias de haber destruido a su objeto malo, sin importar si se lo busco
o no, lo ha destruido y debe huir de las consecuencias, y del peligro que le
sigue representando la falta de respuesta de sus necesidades.
Finalmente,
llega a aquel lugar, alejado, mágico e individual, al que todos terminamos
llegando y al que muchas veces se nos olvida volver incluso cuando es
necesario. Una isla donde poder confrontarse con sus monstruos individuales.
Ahí, él es el rey, ahí el de verdad es omnipotente pero termina por darse
cuenta, al ser confrontado que su poder se limita a él, y que aun siendo suyo
no es total. No todos lo harán feliz, ni harán lo que él diga, y de hecho ni
siquiera el podrá hacer felices a todos ni hacer lo que todos dicen.
En esa isla,
con esos monstruos se da cuenta de cómo incluso, el ser negativo es malo y bueno,
cuando conoce a Judith, no puede terminar de quererla como a los demás,
simplemente la acepta como parte de la isla. Todo lo contrario de cuando conoce
a Carol, con quien se identifica y con quien desarrolla un cariño especial, es
como él, intolerante a la frustración, siempre deseando que se cumpla su
voluntad. Incluso los demás monstruos, el temeroso, el tímido y lastimado y el
aislado y deprimido, le permiten al observarlos con detenimiento, darse cuenta
de que no son todos malos, ni todos buenos. KW, termina demostrándole que puede
ser mala (cuando deja a la tribu) y buena y protectora (cuando lo defiende
incluso de Carol).
Cuando termina confrontado por la realidad de
la personalidad de Carol, pasa a la posición depresiva, dándose cuenta de que no
todo es malo ni bueno sino que hay matices, y que Carol también puede ser malo.
A fin de
cuentas, la posición depresiva es solo un leve momento, ya que consigue
integrar todo rápidamente y darse cuenta de que de verdad quiere regresar con
su mamá, y de que no está molesto con Carol ni podrá hacer nada por el más que
demostrarle que le importa. Así al final, Judith la negativa hace un comentario
positivo “eres el primero al que no nos comemos”, el miedoso al que no le hacen
caso se hace notar diciendo lo que siente, e incluso el aislado y triste, habla
y se despide, y al final, aunque lo hizo enojar Carol regresa a despedirse
aunque sea de lejos. Así, cuando regresa a casa, Max se da cuenta de que su
mamá, a quien lastimo estuvo preocupada por él, y que siempre lo protegerá,
aunque no siempre este cien por ciento para él.
Comentarios
Publicar un comentario